Un estudio liderado por el IAA-CSIC descubre una señal extrema en IZw18, una galaxia cercana y pobre en metales, que apunta a procesos físicos aún no explicados. El hallazgo se basa en datos del telescopio espacial James Webb y del Gran Telescopio Canarias, y abre la puerta a investigar los procesos energéticos que dominaron en las primeras galaxias del cosmos.