Entrevista a Jaqueline Mesquita (Universidad Estadual de Campinas, Brasil), presidenta de la Sociedad Brasileña de Matemáticas y de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe

Jaqueline Mesquita es presidenta de la Sociedad Brasileña de Matemáticas y de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe. Imagen: Laura Moreno Iraola/ICMAT
Jaqueline Mesquita (Brasil, 1985) es especialista en ecuaciones diferenciales funcionales. En 2023 se convirtió en la presidenta más joven de la Sociedad Brasileña de Matemáticas (SBM) y la tercera mujer en obtener este cargo; hacía 18 años que una matemática no presidía la sociedad. En marzo de 2025, además, fue elegida presidenta de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe (UMALCA). Ambos cargos los compagina actualmente con su trabajo como catedrática en la Universidad Estadual de Campinas (Brasil), donde se ha incorporado recientemente tras diez años en la Universidad de Brasilia (Brasil).
Mesquita fue una de las organizadoras del congreso Geometry at Large, an ICMAT-IMSA collaboration, actividad que se celebró el pasado mes de abril en el ICMAT y que supuso uno de los primeros pasos de Enhancing Mathematical Bridges between Spain and Latin America, un programa de fomento de la colaboración e intercambio de conocimiento entre personal investigador de ambas zonas del Atlántico, puesto en marcha en 2024 por el ICMAT.
Laura M. Iraola/ICMAT
Investiga en el área de ecuaciones diferenciales y ecuaciones diferenciales funcionales, ¿qué es lo que más le atrae de este campo?
Me gusta mucho la parte de aplicaciones que tiene esta área. Yo trabajo con unas ecuaciones específicas, que se llaman ecuaciones diferenciales funcionales con retardo −aquellas que permiten estudiar un comportamiento actual en función de la influencia de estados anteriores−. Con ellas, se puede describir lo que está pasando y proponer formas de optimizar numerosas situaciones. Por ejemplo, durante la pandemia de la covid-19, la evolución del virus podía ser descrita por estas ecuaciones, el retardo modelaba el periodo de incubación de la enfermedad. A partir de estos modelos matemáticos, se pueden implementar medidas de seguridad, como las cuarentenas. De igual forma, se pueden aplicar a otras enfermedades con periodo de incubación, como el zika o dengue, incluso en aquellas que tienen un tiempo de evolución y se necesita esperar a ver los efectos de la medicación, como el cáncer. Es un área muy reciente, así que hay muchos problemas interesantes abiertos, lo que me resulta muy atrayente.
¿Podría explicar un resultado suyo del que se sienta orgullosa?
Me quedaría con el resultado de mi tesis, que realicé bajo la supervisión de Marcia Cristina Anderson Braz Federson y de Antonín Slavík. La defendí en 2012 en la Universidad de Sao Paulo (Brasil). Obtuvimos una generalización de las ecuaciones diferenciales funcionales –que engloban aquellas con retardo–, mediante el uso de medidas y escalas temporales, lo que dio como resultado las llamadas ecuaciones diferenciales funcionales de medida (MFDE). Establecimos un marco unificado para analizar sistemas dinámicos complejos que presentan características continuas y discretas, con posibles discontinuidades o retardos. Lo hicimos conectando otros tipos de ecuaciones como las ecuaciones con impulsos, las ecuaciones en escala de tiempo… Fue algo muy novedoso dentro del área.
“Las ecuaciones diferenciales funcionales con retardo permiten estudiar el comportamiento actual en función de la influencia de estados anteriores y modelar epidemias”
Además de su labor investigadora, es presidenta de la Sociedad Brasileña de Matemáticas (SBM) y de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe (UMALCA), ¿cómo están siendo los esfuerzos puestos en promover las matemáticas de Latinoamérica?
Desde UMALCA estamos impulsando diferentes acciones. El objetivo principal es, precisamente, fortalecer las conexiones de Latinoamérica. Tenemos mucho talento, pero que no podemos retener por la falta de financiación. Estamos trabajando en este sentido para que el personal investigador de Latinoamérica pueda trabajar en su país y que pueda moverse y organizar congresos y encuentros en los que establecer colaboraciones.
Además, desde la Unión hemos puesto en marcha Orbita Mathematicae, una revista científica que tratamos de impulsar para que el personal investigador la conozca y envíe artículos de calidad, y un boletín en el que recogemos las oportunidades y ayudas que se ofrecen a la investigación. Más adelante queremos poner el foco también en la divulgación de las matemáticas de Latinoamérica.
Por otro lado, en 2024 se establecieron los premios de investigación para matemáticos y matemáticas de América Latina (Latin American Mathematics Research Prize), que se otorgan de manera anual en el marco del encuentro Mathematical Waves Miami, organizado por el Instituto de Ciencias Matemáticas de las Américas (IMSA). El principal objetivo es dar visibilidad al personal investigador, que se establezcan intercambios y conozcan las oportunidades que se les ofrece.
También se están organizado encuentros bilaterales entre países latinoamericanos y España, como el tercer encuentro Brasil-España, junto con la Real Sociedad Matemática Española (RSME), que esperamos poder organizar el año que viene. Por último, en esta misma dirección, el IMSA e el ICMAT han lanzado el programa de colaboración Enhancing Mathematical Bridges between Spain and Latin America.
“[En Latinoamérica] tenemos mucho talento que no podemos retener por la falta de financiación”
¿Qué destacaría de este programa?
Pretendemos fortalecer la matemática de América Latina con el refuerzo de las colaboraciones ya existentes entre el personal investigador de ambas zonas y favorecer que haya nuevas. Sobre todo, vamos a poner el foco en la próxima generación de investigadores e investigadoras con el intercambio de estudiantes entre el ICMAT e instituciones de Latinoamérica. Es muy importante también que haya oportunidades para que el personal que lo desee pueda volver a sus países de orígenes.

Jaqueline Mesquita es especialista en ecuaciones diferenciales funcionales. Imagen: Laura Moreno Iraola/ICMAT
¿Cuáles son los puntos fuertes en la colaboración matemática actual entre España y Latinoamérica?
Tenemos que aprovechar los lazos históricos entre ambas zonas para apoyar la investigación matemática, así como la intersección cultural y la lengua común, aunque en Brasil hablemos portugués, siguen siendo lenguas muy cercanas. Todos estos factores facilitan la interacción de los investigadores e investigadoras. Además, desde hace años muchos países de Latinoamérica ya tienen puestas en marcha colaboraciones e intercambios con España sólidos que han dado resultados de alto nivel.
“Vamos a poner el foco en la próxima generación de investigadores e investigadoras con el intercambio de estudiantes entre el ICMAT e instituciones de Latinoamérica”
La investigación matemática de Brasil está a un nivel muy alto, han conseguido hitos muy importantes –como la Medalla Fields del matemático Artur Ávila, en 2014–, ¿cuáles cree que han sido las claves de este éxito?
La investigación de Brasil es excelente; de hecho, es el único país en desarrollo que está en el grupo más alto de la Unión Matemática Internacional. Esto ha sido gracias al apoyo público a la investigación y de instituciones como CAPES (Coordinación de la formación del personal de nivel superior, por sus siglas en portugués) y CNPq (Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, por sus siglas en portugués), que han invertido mucho en becas para estudiantes de máster y de doctorado, también en programas de internacionalización y movilidad de estudiantado.
¿Y ese apoyo se traduce también en los primeros estadios de la formación?
No, hay una desigualdad bastante importante entre el alto nivel de la investigación y el bajo nivel de la enseñanza de las matemáticas. Desde la SBM estamos tratando de mejorar la situación y revertir resultados como los de PISA, donde Brasil suele quedar a un nivel muy bajo. Especialmente, hemos notado que la pandemia ha influido negativamente y nos tememos que en próximos años veamos cómo el nivel va bajando más aún.
“Hay una desigualdad importante entre el alto nivel de la investigación en Brasil y el bajo nivel de la enseñanza de las matemáticas”
Uno de los principales objetivos de su mandato en la SBM ha sido el fomento de la diversidad en diferentes contextos. ¿Cuál es la situación en Brasil a este respecto?
Centrándome en la cuestión de género, en Brasil, igual que en resto del mundo, hay muy pocas mujeres matemáticas. Es especialmente importante que los y las estudiantes tengan referentes mujeres para que se den cuenta de que también pueden alcanzar esos puestos.
Usted es un referente para las jóvenes.
Sí, muchas niñas se acercan a mí sorprendidas porque soy presidenta de la SBM, hacía 18 años que no había una mujer en este cargo. Creo que les ayuda a darse cuenta de que ellas también pueden serlo algún día.
¿Puede destacar alguna iniciativa desde la SBM para promover la diversidad en las matemáticas?
El año pasado pusimos en marcha un programa de mentorazgo para alumnas de doctorado y posdoctorado: tienen reuniones, organizan charlas sobre temas que les afectan como la maternidad, el acoso, etc.
También creamos un premio para mujeres matemáticas de Brasil, con tres categorías: una para las mujeres más consolidadas, otra para las mujeres en sus primeros estadios y otra para aquellas mujeres que están implicadas en proyectos de diversidad e igualdad y que trabajan para facilitar el acceso de otras mujeres a las matemáticas. Además, la SBM apoya los campeonatos femeninos de matemáticas, que son nuestras olimpiadas a nivel nacional. De hecho, este año Brasil, por primera vez, va a ser la sede de las Olimpiadas Panamericanas de matemáticas para niñas.
“Muchas niñas se acercan a mí sorprendidas porque yo soy la presidenta de la SBM. Creo que les ayuda a darse cuenta de que ellas también pueden serlo algún día”
¿Qué otras líneas de trabajo cree que puede ser más efectivas para incentivar el acceso de las mujeres a las matemáticas?
Es necesario tener más becas para ellas y también tener en cuenta el periodo de maternidad ampliando plazos. Por ejemplo, hay premios a los que solo se pueden presentar menores de 45 años, pero hay que ser conscientes de que aún hay una diferencia entre hombres y mujeres a este respecto, la maternidad ralentiza la carrera de las mujeres. En este sentido, me gustaría destacar una investigación realizada por el movimiento Parent in Science sobre cómo ha afectado la pandemia al personal investigador a la hora de publicar artículos o solicitar proyectos, en la que han demostrado que las mujeres con hijos han sido las más perjudicadas.
También hay que tener en cuenta otras consideraciones, como incluir a mujeres como ponentes en los congresos y en las comisiones, ser conscientes de los sesgos implícitos, no perpetuar comportamientos discriminatorios… Hay un camino muy largo aún por recorrer.
Más sobre Jaqueline Mesquita
Doctora en Matemáticas por la Universidad de São Paulo (USP) en 2012, Jaqueline Mesquita es especialista en ecuaciones diferenciales y ecuaciones diferenciales funcionales. A lo largo de su carrera ha realizado estancias posdoctorales en la Universidad de Santiago de Chile y en la Universidad de São Paulo. También ha sido profesora en esta última, entre 2013 y 2015, y profesora titular en la Universidad de Brasilia (Brasil) desde 2015 hasta principios de 2025, cuando se incorporó como catedrática en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp, Brasil).
En 2023 se convirtió en la presidenta más joven de la Sociedad Brasileña de Matemáticas (SBM) y la tercera mujer en obtener este cargo. Previamente, había sido vicepresidenta de esta Sociedad entre 2021 y 2023. En marzo de 2025, también fue elegida presidenta de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe (UMALCA), siendo, así, la persona más joven en acceder a la presidencia.
Mesquita ganó el Premio Internacional Bernd-Aulbach para Estudiantes en 2012, otorgado por la Sociedad Internacional de Ecuaciones en Diferencias. Fue seleccionada para participar en el 5.º Heidelberg Laureate Forum en 2017 y fue elegida como fellow Oberwolfach Leibniz en 2018. Fue miembro joven afiliada de la Academia Mundial de Ciencias (TWAS-LACREP) entre 2018 y 2022, miembro afiliada de la Academia Brasileña de Ciencias (2018–2022) y secretaria regional de la Sociedad Brasileña de Matemática (2017–2019 y 2019–2021). En 2019, fue fellow Capes/Alexander von Humboldt en la Universidad Justus Liebig de Giessen (Alemania). Ese mismo año ganó el premio For Women in Sciences, otorgado por L’Oréal, la UNESCO y la Academia Brasileña de Ciencias, en la categoría de Matemáticas. En 2023, el gobierno italiano le concedió el título de Caballera de la Orden de la Estrella de Italia, además del premio Science, ¡She Says!, del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia.
Puentes matemáticos entre España y Latinoamérica ‘Enhancing Bridges Between Spain and Latin America’, lanzado por el ICMAT con la colaboración de IMSA, es una iniciativa de cooperación con instituciones académicas de América Latina para el desarrollo de la investigación y educación en matemáticas. “Este programa nace con la vocación de que el ICMAT actúe como nodo articulador, proporcionando una plataforma estable para el intercambio, la formación y el desarrollo de proyectos conjuntos”, explica Javier Aramayona, director del ICMAT. El programa financiará estancias de investigación en el ICMAT para personal latinoamericano. En el futuro, la intención es “incorporar actividades formativas, propuestas conjuntas de financiación y acciones de divulgación científica”, comenta Aramayona. Desde 2022, el ICMAT forma parte de IMSAC, consorcio de institutos y organizaciones que colaboran con IMSA. IMSAC fue creada con los objetivos de impulsar el avance y la comunicación del conocimiento en ciencias matemáticas y de fomentar el diálogo entre América Latina, Estados Unidos y el resto del mundo, con un enfoque especial en la comunidad hispana.
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