
El cáncer y las afecciones cardiovasculares y neurodegenerativas tienen como raíz común el envejecimiento. Pero la investigación de los últimos años ha desvelado que el envejecimiento no es un único proceso sino muchos, y ha llegado el momento de entender cómo interaccionan todos entre sí. Es decir, quienes han descubierto las piezas del puzle deben ahora montarlas.
Lo han expuesto recientemente en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) los participantes en el CNIO-CaixaResearch Frontiers MeetingMolecular and Cellular Hallmarks of Aging: 3rd edition, un congreso que ha reunido a una veintena de ponentes de Europa y Estados Unidos y que ha sido organizado por Thomas Rando, director del Centro Broad de Investigación de Células Madre (Los Ángeles, EE.UU.), y los investigadores del CNIO Maria A. Blasco y Alejo Efeyan.
Co-organizado por Thomas Rando, director del Centro Broad de Investigación de Células Madre (Universidad de California en Los Ángeles, EE.UU.), y los investigadores del CNIO Maria A. Blasco y Alejo Efeyan, el encuentro ha reunido a una veintena de ponentes de Europa y Estados Unidos.
Más de una década desvelando los indicadores de envejecimiento
“El fin último es tratar las enfermedades asociadas al envejecimiento, cuya incidencia está aumentando y para las que no tenemos aún terapias que funcionen, y prolongar la salud en esta etapa de la vida”, señala Blasco.
Los procesos que contribuyen al envejecimiento son numerosos. El sistema de limpieza de las células deja de eliminar sustancias tóxicas. Hay células que dejan de dividirse, y se quedan en el estado llamado senescencia. El sistema inmunitario deja de reconocer amenazas, como la proliferación anómala de células que desembocarán en un tumor. Las células madre pierden la capacidad de diferenciarse en tipos distintos de células, y dejan de regenerar tejidos u órganos.
Estos sucesos no ocurren de forma aislada, pero así es como han sido estudiados tradicionalmente. “Ahora estamos empezando a entender que hay procesos que funcionan a diferentes niveles, molecular, celular y de órgano, y todos contribuyen al envejecimiento”, afirma Efeyan.
En 2013 se publicó en la revista Cell el estudio pionero Hallmarks of Aging, que sentó las bases del área al identificar nueve indicadores moleculares del envejecimiento y decir sobre cuáles se podría actuar. En 2023 una revisión aumentó a doce esos indicadores, procesos medibles que, al ser manipulados, aceleran o frenan el deterioro del cuerpo con la edad.
Reforzar la protección de los cromosomas
Blasco investiga los telómeros, estructuras moleculares que protegen los cromosomas. Su grupo en el CNIO ha demostrado que el acortamiento de los telómeros, que ocurre progresivamente con el paso del tiempo, está en el origen de enfermedades asociadas al envejecimiento como la fibrosis pulmonar.
Blasco ha creado una empresa para desarrollar tratamientos contra la fibrosis pulmonar basados en la activación de la telomerasa, la enzima encargada de reparar los telómeros.
Esta estrategia, regular la telomerasa, también fue abordada en el congreso por Steven Artandi (Instituto del Cáncer de Stanford) y Mary Armanios (Universidad Johns Hopkins, Baltimore, EE.UU.), cuyos resultados “validan el posible uso de la activación de la telomerasa para tratar enfermedades del envejecimiento”, indica Blasco.
Menos fármacos y más terapias biológicas
Las terapias celulares fueron igualmente un tema central. “El siglo XXI será el del uso de células como terapia”, opina Rando. Para él, las células madre “se podrían usar para regenerar tejidos, repararlos o reforzarlos a lo largo de toda la vida”.
Ana María Cuervo (Universidad Albert Einstein de Medicina, EE.UU.) habló del posible uso de la autofagia celular, el proceso de limpieza y reciclaje de las células, para ralentizar el envejecimiento e intentar prevenir las enfermedades que desencadena.
Eileen P. White investiga la caquexia, el deterioro del organismo que viene a ser la causa última de la mayoría de las muertes por cáncer; su fin es “prevenirla, revertirla o en general mejorar la calidad de vida de los pacientes”, afirma esta investigadora del Instituto Rutgers de Cáncer, EE.UU.
Las células senescentes
Es “inspirador”, dicen White y otros ponentes, descubrir tantas áreas de solapamiento en el congreso. Si la caquexia está relacionada con el metabolismo y el sistema inmunitario, “las células senescentes lanzan mensajes a las células vecinas, no podemos seguir estudiándolas como si estuvieran aisladas”, explica Efeyan, jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del CNIO.
Se ha comprobado la capacidad de las células senescentes para avivar un tumor, y ya se han desarrollado fármacos para eliminarlas o inhibirlas, llamados senolíticos, que ya han llegado a la fase de ensayos clínicos.
El metabolismo y la dieta restrictiva
Estudios en células y en modelos animales confirman que “la restricción de alimento es la intervención más efectiva para extender la longevidad, ahora intentamos entender por qué”, afirma Efeyan. No obstante, “hay que tener mucho cuidado a la hora de extrapolar a la dieta humana los efectos en células o modelos animales”, subrayó.
Es un área de intensa investigación. Modificar el metabolismo mediante la restricción calórica puede afectar a “la interacción entre la senescencia, la resiliencia y la regeneración celulares”, explica Adam Antebi (Instituto Max-Planck para la Biología del Envejecimiento, Alemania).
Hábitos de vida saludables
Su intervención destacó que la respuesta a la alternancia entre el ayuno y la ingesta de alimentos depende de la edad, por lo que “a lo mejor en humanos el ayuno intermitente sería bueno a los cincuenta años, pero a los setenta puede ser diferente”.
Por su parte Pekka Katajisto (Universidad de Helsinki, Finlandia) expuso cómo una célula madre puede dejar de serlo si se manipula su metabolismo.
Guadalupe Sabio, jefa del Grupo de Interacciones Metabólicas del CNIO, habló de los beneficios del ejercicio para la salud metabólica y la respuesta inmunitaria, y múltiples ponencias aludieron a la nutrición.

Los CNIO-CaixaResearch Frontiers Meetings son conferencias internacionales de gran prestigio sobre aspectos candentes de la investigación del cáncer. En ellos, una veintena de conferenciantes invitados procedentes de todo el mundo presentan sus hallazgos más recientes. Participan además otro centenar de expertos seleccionados por el interés de sus aportaciones en forma de pósters o presentaciones breves.
La entrada De los telómeros a la restricción calórica: la investigación intenta encajar el puzle de los muchos procesos implicados en el envejecimiento se publicó primero en CNIO.